Los opositores de Justicia afrontan ya la recta final antes de una de las fechas más importantes del calendario. El 3 de octubre tendrán lugar las pruebas oficiales para el ingreso a los cuerpos de Auxilio Judicial y Tramitación Procesal, por lo hay una serie de datos y curiosidades que debes de conocer antes.
En este punto de la preparación, reconocer la exigencia a la que se enfrenta uno es esencial, ya que la cifra de inscritos nunca se corresponde con el número real de competidores que finalmente se presentan. Por ello, analizar los datos con perspectiva puede ayudar a afrontar el examen con mayor tranquilidad. En este artículo repasamos las cifras más relevantes de la convocatoria y ponemos el foco en otros aspectos que pueden resultar determinantes de cara a las pruebas.
Tramitación Procesal aumenta sus plazas
La principal novedad de los exámenes de Justicia 2026 se encuentra en el cuerpo de Tramitación Procesal, cuya oferta de plazas crece más de un 35 % respecto a 2025. Este incremento también se refleja en los ratios registrados en los diferentes territorios.
Pero, ¿qué es exactamente el ratio? Se trata de una cifra que permite conocer el número de aspirantes que concurren por cada plaza disponible. Para obtenerlo, se divide el número de personas inscritas entre las vacantes ofertadas. Aunque puede servir como referencia para valorar las diferentes opciones territoriales, no debe ser el único elemento que determine la elección del destino.
De hecho, factores como la ubicación, las circunstancias personales o la preferencia por una determinada comunidad pueden tener un peso mucho mayor a la hora de tomar esta decisión.
La mayoría de territorios mejoran sus cifras
Los datos muestran una evolución favorable en 11 de los 12 territorios de Tramitación Procesal. Entre los descensos más destacados se encuentra Navarra, cuyo ratio se reduce un 63 %, hasta situarse en 10,97 aspirantes por plaza en 2026.
También Cantabria presenta una evolución significativa, al pasar de 43,62 aspirantes por plaza en 2025 a 17,71 en 2026. En el caso de Asturias, la cifra desciende de 41,06 a 22,66 aspirantes por plaza.
El comportamiento es similar en buena parte de los territorios, aunque con descensos de diferente intensidad. Madrid representa la excepción, al registrar un ligero incremento del ratio respecto a 2025.
Estas cifras permiten tener una visión más completa de la convocatoria y, especialmente en los territorios donde el descenso es más pronunciado, ofrecen un dato que puede ayudar a afrontar la prueba con mayor serenidad.
Asturias destaca en Auxilio Judicial
En Auxilio Judicial, uno de los datos que más llama la atención se encuentra en Asturias. En este territorio, el número de aspirantes ha disminuido y el ratio pasa de 139,25 en 2025 a 84 aspirantes por plaza en 2026.
Esta evolución supone un aspecto favorable para quienes se presentan este año. Las cifras de participación que se conocen inicialmente no siempre se corresponden con el escenario final de la prueba, por lo que conviene no dejarse llevar por los nervios ni anticipar una situación más complicada de la que realmente reflejan los datos.
Llegar al examen con una preparación sólida y mantener la calma durante la prueba sigue siendo fundamental. Los últimos días deben servir para confiar en todo el trabajo realizado y afrontar la convocatoria con seguridad.
Otros aspectos que debes conocer
Las oposiciones de Justicia son libres, por lo que no es necesario disponer de méritos previos para conseguir una plaza. Cada opositor puede, además, seleccionar el ámbito territorial en el que desea participar. En caso de superar el proceso selectivo, el destino estará vinculado a la región elegida.
Otro aspecto importante es que las pruebas de los distintos cuerpos se celebran en la misma fecha. Esto significa que, aunque los contenidos de Auxilio Judicial y Tramitación Procesal presentan similitudes, no es posible concurrir a todos los ejercicios. Esta circunstancia también puede tener una lectura positiva para el opositor, ya que una misma persona no puede participar simultáneamente en todas las convocatorias.
De este modo, el número de candidatos que finalmente concurren a cada prueba es inferior al que reflejan las cifras iniciales de inscritos, por eso ni los datos ni tampoco los nervios pueden condicionar el trabajo realizado durante meses.



